
Expresiones Online: Paz hacia el exterior, aquí macanazos
Del 23 al 25 de Julio el Poder Ejecutivo presidió el Foro por la paz organizado por FUNGLODE en Cap-Cana con la participación de diversas delegaciones internacionales y en el que habló de la necesidad de crear un frente latinoamericano por la paz en el medio oriente.
Paralelamente a este foro pacificador, el día 23 de Julio de 4:00- 7:30 p.m. la policía nacional mantuvo secuestrado a un grupo de personas jóvenes y adultas que se manifestaban en contra del abuso policial y las muertes a manos de la policía a los que se le impidió marchar hacia el Palacio de la Policía.
Precisamente ese día los jóvenes encerrados en la Plaza de la Cultura fueron víctimas de violaciones a sus derechos entre los que se encuentran: el encerramiento en la Plaza de la Cultura-lugar público, el impedimento de salida en marcha hacia el palacio de la policía, los golpes, patadas y macanazos propinados a jóvenes y adultos sentados en el suelo y en las escalinatas del Teatro Nacional.
¿Contradictorio? ¿Contraproducente?
La presidencia está muy preocupada por ser mediadora en los conflictos externos entre países. Así lo ha mostrado en sus mediaciones con el caso de Honduras, Cuba, Colombia-Venezuela y recientemente propone un frente latinoamericano de paz para el medio Oriente.
Sin embargo estas intenciones pacifistas de la presidencia que le otorgan una aparente imagen externa de hombre de paz es totalmente contradictoria con su gestión gubernamental en el país llena de violencia, torturas y abusos policiales. Todo ello denunciado por organismos internacionales y por el último informe del Departamento de Estado de los EEUU. Sin embargo el poder ejecutivo hizo caso omiso a estas denuncias.
En sus seis años de segunda y tercera gestión ha nombrado a Rafael Guzmán Fermín como Jefe de la policía a sabiendas de que ya era cuestionado y objetado por las organizaciones sociales de San Francisco de Macorís, que le apodaron como “el cirujano” por sus continuas acciones criminales contra los dirigentes comunitarios, en muchos casos los dejó inválidos y en otros muertos. A ello se le suman en seis años más de 1,800 muertes-ajusticiamientos a manos de la policía que promedian 1muerte por día.
Un gobernante que tenga un interés por la paz debiera tener en su gobierno a jefaturas policiales con formación en derechos humanos y capacidad de negociación en conflictos desde el uso de herramientas democráticas.
Por otro lado, si la presidencia tiene suficientes conocimientos sobre mediación de conflictos debió haber sido más democrática y receptiva a las demandas y conflictos de los pobladores que exigen sus derechos. Las visitas al Palacio Nacional de pobladores de Moca, Higüey, Cotuí y San José de Ocoa en procesiones con caminatas de hasta tres días desde sus pueblos no fueron recibidas por el mandatario.
Otro elemento que refuerza esta incoherencia entre discurso práctica es la indiferencia que ha mostrado hacia la oferta transparente de informaciones sobre los gastos de su gestión, como es el caso de la segunda línea de metro que no le ha informado al país los costos de su construcción, aún cuando existe una ley de acceso a información que el como mandatario no está cumpliendo.
Igualmente con los casos de expedientes de corrupción que han sido denunciados en reportajes de Nuria Piera, Alicia Ortega y Marino Zapete y en los informes de Participación Ciudadana y otras instituciones. No ha dado ninguna respuesta al país sobre ello, ni ha tomado ninguna medida de solución.
La presidencia debería preocuparse más por los problemas de violencia que existen en nuestro país. Mientras se mantenga en el gobierno a un cuerpo policial y militar ejerciendo violencia contra la población, el discurso de paz hacia el exterior resulta incoherente y contradictorio. Esta actuación se asemeja al hombre agresor que mata a su esposa pero pertenece a un comité en defensa del derecho a la vida o a favor de la paz.
¿Qué valores está enseñando el gobierno a la población joven y adulta con este divorcio entre el discurso y la práctica? ¿Una mano pacificadora hacia el exterior y otra violenta hacia la población?